El presidente electo de Colombia anunció el cierre de 14 embajadas, entre ellas las de Argelia, Sudáfrica, Cuba y Nicaragua, además de una quincena de consulados. La reorganización, presentada como una medida de ahorro y eficiencia, anticipa un giro profundo respecto a la política exterior de Gustavo Petro, especialmente visible en África, Oriente Próximo.